Angel o Demonio
| Características |
| Nombre de la tribu: | Angel o Demonio |
| Etiqueta: | +o- |
| Cantidad de miembros: | 1 |
| Puntos de los mejores 40 jugadores | 349 |
| Puntos en total: | 349 |
| Media de puntos: | 349 |
| Clasificación: | 103 |
| Adversarios vencidos: |
1.306 (89.)
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| » Historial de la tribu (página externa) |
Miembros de la tribu
| Nombre |
Rango |
Puntos |
Clasificación global |
Pueblos |
Valky
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1 |
349 |
1392 |
1 |
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Descripción
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Ángel o Demonio
Cuenta la leyenda que, en una era de castillos, espadas y ejércitos interminables, apareció una guerrera cuya belleza engañaba hasta al más valiente de los hombres.
Vestía una armadura plateada que brillaba bajo la luz de la luna y llevaba sobre sus hombros una capa blanca, tan pura que parecía tejida con las mismas nubes del cielo. Su rostro era sereno, sus ojos parecían los de un ángel y su presencia inspiraba una extraña sensación de paz.
Pero aquella apariencia era una mentira.
Cuando comenzaba la batalla, el ángel desaparecía.
De entre las filas enemigas surgía una **verdadera demonio de la guerra**. Su espada se cubría de sangre, sus ojos se encendían con una furia sobrenatural y cada golpe parecía tener la fuerza de una criatura salida del mismísimo infierno. No luchaba por gloria, riquezas ni tierras: luchaba porque la batalla era el único lugar donde se sentía viva.
Los soldados comenzaron a llamarla **El Ángel de la Muerte**.
Decían que cuando su estandarte blanco aparecía en el horizonte, los ejércitos enemigos perdían el valor antes de que comenzara el combate. Los caballeros que habían sobrevivido a cientos de batallas huían al verla avanzar. Los generales ordenaban retiradas al escuchar su nombre.
Y ella jamás necesitaba un ejército.
**Ella era el ejército.**
Avanzaba sola entre las filas enemigas, derribando guerreros uno tras otro, mientras su capa blanca se teñía lentamente de rojo. Aquellos que intentaban rodearla descubrían demasiado tarde que no estaban enfrentando a una mujer, sino a una furia nacida para la guerra.
Su rostro seguía siendo hermoso.
Su mirada seguía pareciendo celestial.
Pero detrás de aquella apariencia de ángel habitaba un demonio que ningún ejército había conseguido detener.
“Cuando veas un ángel caminando hacia el campo de batalla, no reces por tu alma… corre por tu vida.” |
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